El ejercicio microhistórico plasmado en estas páginas tuvo peculiaridades específicas debido a su condición de origen. Acostumbrados a analizar procesos con juegos de escalas entre pueblos o regiones, los historiadores rara vez se ven enfrentados a narrar una historia a partir de un polígono urbano; más aún, si el sitio en cuestión está ubicado en una zona insular respecto a las principales ciudades del país. Por dicha razón, esta investigación se presentó desde un comienzo como un desafío metodológico inédito.
Pontificia Universidad Católica de Chile
Estudios Aplicados Antropología UC (EAA-UC)
Coordinación y edición: Daniel Pascual Grau y Cristian Dávila.
Investigación y contenido: Matías Moreno Durán y Cristian Dávila Contreras.
Diseño y diagramación: Josefina Bascopé Julio.
Fotografías: Fondo Enrique Caro-Colección Museo Regional de Ancud, Obispado de Ancud, Oficina Provincial Chiloé del Ministerio de Bienes Nacionales y Colección personal de Jaime Barrientos Eisele.
Impresión: Andros.
La investigación y producción de este libro se enmarca en los resultados del "ESTUDIO DE ARQUEOLOGÍA PARA AMPLIACIÓN Y MEJORAMIENTO MUSEO REGIONAL DE ANCUD" (ID N2 622847-2-LP23) a cargo de Estudios Aplicados Antropología UC (Pontificia Universidad Católica de Chile).
ISBN: 978-956-423-625-4
Índice
- Prólogo
- Presentación
- Capítulo 1. Asentamientos indígenas y colonización española de Chiloé hasta 1786
- Capítulo 2. El Seminario Conciliar de Ancud, 1845-1960
- Capítulo 3. El terremoto de 1960 y la construcción de un nuevo Seminario, 1960-1965
- Capítulo 4. El Centro Artesanal, Cultural y Turístico de la CORFO, 1970-1976
- Capítulo 5. El Museo Regional de Ancud, 1976-2018
- Notas
- Referencias
- Fuentes
Fragmento
“La primera apertura del Museo Regional se realizó el 23 de enero de 1970 en el edificio CORFO ubicado en la plaza de Ancud, donde antiguamente se ubicaba la Intendencia. La iniciativa para crear el Museo fue obra del Departamento de Ciencias Sociales del profesorado de Ancud, que constaba de alrededor de 40 miembros y era presidido por el padre Audelio Bórquez junto a la profesora Marta Rauna y otros docentes del Liceo. El anhelo de inaugurar el Museo fue posible gracias a la disposición de la CORFO de ceder una de sus salas, donde anteriormente funcionaba la Aduana, para instalar allí las exhibiciones. El Museo contemplaba doce secciones, que abarcaban elementos del hogar chilote, arqueología, cestería, cerámica, tejidos, restos fósiles petrificados, armas antiguas, imaginería de artistas santeros, monedas y literatura de autores chilotes, entre otros elementos de la cultura de la Isla. Sin embargo, al poco tiempo se hizo latente la necesidad de contar con un local propio para el funcionamiento permanente del Museo, barajando como opción que la CORMU adquiriese los terrenos del antiguo Seminario Conciliar para construir un moderno local de cinco pisos con amplios salones. A pesar de estos esfuerzos, como ya ha sido expuesto, esto solo fue posible definitivamente el 14 de junio de 1976, con el CHILOTUR ya inaugurado por parte de la CORFO. Mientras tanto, el Museo funcionó de forma itinerante en el salón del edificio CORFO bajo la administración del mencionado departamento de profesores, funcionando principalmente durante las temporadas estivales para recibir turistas."